lunes, 1 de octubre de 2012

Cultura es igual a arte, periodismo, pintura, cine etcétera.

El viaje de la palmera, foto por Julio Bravo.


Los de la calle, no son los olvidados. 


Por Julio Bravo. 

Las calamidades cansan, el silencio es incomodo, entonces de ahí brotan…, las palabras que no saben ser ni tantito musitadas, las imágenes que no tienen por qué censurar, lo que puede mirarse a través de los ojos de todos.


            Transparente, foto por Julio Bravo.
En el pasado mes de agosto, para ser exactos el día 23, en los homenajes realizados al gran fotógrafo Héctor García el “Pata de perro”, -en el día de su nacimiento-, una de sus más cercanas amigas Elena Poniatowska ofreció un retrato textual, con alegorías que bien construían al hombre, al artista de una lente inusual. Con sombras y luces dispares y primeros planos, reconocimos, entendimos la labor diaria de un ser que busca insistente congelar el suceso en una imagen. Que intenta y consigue que la obviedad, el vació de las cosas se transforme se regenere para finalmente ir todavía más allá de una llana visión. Las pericias son tantas, nada encarna mejor la profesión de un artista que, la paciencia, una de las virtudes que se domina muy poco. El dúo que formaron por un tiempo el fotógrafo y la periodista conjugaría como uno solo, por el relato que nos narraba Elena, podíamos entender que sus misiones fusionaban el genio, se divertían, jugaban y, en otras tan sólo trabajaban con seriedad, la complicidad otorgó acercarse a los más humildes a los otros. 


Foto de Héctor García.
Mi visita a la fundación Héctor García, me introdujo a dos mundos: al de la literatura por un lado y la fotografía por el otro. Repensé las dos, e inusualmente alejado o muy cercano, en las dos me encuentro y me siento feliz. El tiempo y la humanidad nos permiten que para este nuevo mundo, los que deseamos intervenir en él, tengamos más y más instrumentos para reinterpretarlo en sus millones de formas. Considero que en mi postura como escritor, mi campo aumenta junto con sus herramientas. Y no, no se trata de que por tener la facultad de congregar ideas y acertarlas en un plano en blanco, se pueda hablar y meterse en todo. Tampoco por haber ahorrado un tanto y hacerse de una cámara fotográfica puede uno jactarse de hacer noticia, nada de esto es así de fácil. Pero a qué sí, sí podemos comenzar a pensar en el nacimiento de un nuevo hombre de mundo, para ser más explícitos, un “hombre de cultura”. Para quienes luchan por conseguir una información autentica, bien expresada, realista y con mucha conciencia, deben visualizar a éste hombre y mujer que bien, puede cargar con su cámara réflex, con su celular inteligente -con un uso razonable-, como grabar audio y escribir un texto, que inmediatamente su información viaje por Internet. Con la mayor importancia de que ése hombre y mujer cuenten con un acervo cultural en su cerebro, hoy ya no se ve nada lejos.

Alegre Elena, foto por Julio Bravo.

El periodista Héctor Anaya afirmaría en su libro Hacerse de palabras en sus primeras páginas que, todo el periodismo debe de ser cultural, ya que el periodismo contiene ideas, pensamiento, hechos y demás cosas que precisan una acción que es obligación divulgarla. “… el periodismo se nutre de la cultura y requiere de personas cultas y preparadas, escritores que dominen el oficio de la palabra…” de eso nos habla Anaya. Apuesto por lo mismo, es de suma importancia hacerles ver a todos los individuos que necesitamos gente inmiscuida en casi todo, que sepa de ciencia de economía; de política e historia y mucho más, para entregar un suceso, una crítica; lo que sea, pero que aquello contenga trascendencia. También creo que así, ayudaremos fomentar nuevos lectores, que sabrán valorar la estética, sabrán además reconocer la mentira y la realidad, serán más críticos y continuaran pidiendo lo verdaderamente honesto.   


María, Héctor García jr, Elena, foto por Julio Bravo.

En todas la áreas puede practicarse el que un "hombre cultural" se aproxime.

El sueño de la cámara, foto por Julio Bravo.

lunes, 24 de septiembre de 2012

La realidad fue primero un sueño.

El baño de fuego, foto por Julio Bravo.




Imaginando que. 


Por Julio Bravo.


En cada esquina del techo se iban formando telarañas aún más grandes, la vieja pintura se botaba de la pared. El baño de la casa se auto-acondicionaba poco a poco; a ratos parecía que todo terminaría deshojándose, como cuando el fuego va tragando la fotografía, como cuando los cachitos de cenizas caen al suelo. Así se van desprendiendo los pedacitos de pintura, así, uno va imaginado que, aquellas arañas que viven en el techo, un día nos atacaran furiosas y ciclópeas, una gran invasión acabara con nosotros como seres diminutos. 

Nada es extraño para la imaginación, tenía yo siete años o menos, cuando el baño de mi hogar se convertía en el vehículo de mis sueños. Recuerdo que en ocasiones entraba en él con una pluma, para entonces ya era un aficionado a los videojuegos y, como buen jugador exigía más. Me sentaba en la taza y comenzaba a intuir imágenes, concentraba los ojos en los pedazos sin pintura, encontraba figuras de hombres musculosos, de castillos terroríficos. A veces sólo miraba a la sirena del cancel; la veía nadar. Casi dominaba la técnica de mis fantasías, la tecnología mejoraba ante mi vista, yo creí imaginar lo imposible. Una tarde, aburrido, fui al baño, apunté los nombres de los personajes que más me gustaban: Wolverine, Batman, Hulk, Spiderman, Spawn, Venom, etcétera. Forme una gran lista en la pared, decidí pues, enfrentarlos…, para los tres años siguientes mi idea se había vuelto realidad. En las maquinitas de la papelería más cercana, X-Men: Children of the atom desplazaba de su lugar imperial a Street Fighter II: Champion edition, mis ojos quedarían deslumbrados. La imaginación continua: mi insistente gusto por mezclar el refresco de cola con el jugo de un limón entero, en mis años de adolescencia finalmente tomó realidad, para el 2005 Coca-Cola decide crear Coca-Cola Limón. A través del tiempo, muchas de mis ilusiones se han cumplido. 


Todo esto me hace pensar que un fuerte deseo puede cumplirse, en el mundo de las ideas todo puede suceder, si lo hemos imaginado, lo más seguro es que algún día sea real. Por eso hoy quiero especular en que Hollywood o algún buen cineasta, realice una película basada en la vida y obra del escritor argentino Julio Cortázar. Para esto, he puesto mi visión en el actor Vincent Cassel  que en su pasada interpretación del psicoanalista contracultural Otto Gross  en el filme de Un método peligroso dirigida por David Cronenberg, la caracterización de Vincent me hizo creer que se parece mucho a Cortázar. Estuvé analizando varias fotos del escritor y del actor, y sí, existen entre sus rostros facciones similares, quizá con algunos detalles Vincent puede realizar un papel excelente, además es francés, -tiene una altura considerable aunque no suficiente, para lo gigante que era el cronopio Cortázar- sus actuaciones son muy limpias y artísticas, es sin duda un pertinente candidato, para que los amantes de la literatura de Cortázar logremos ser beneficiados. Ya vislumbro caminar a Vincent Cortázar por los callejones de Francia, ver como aquellos autonautas enamorados, surcaban la autopista que une a Marsella con París. La historia de Cortázar lo ofrece todo.


El niño atormentado, cuasi campesino; que de día su casa, le ofrecía un jardín para jugar a sus anchas con personajes y paisajes: gente a caballo y lecheros, comerciantes en carretas en un suburbio de Buenos Aires que no estaba pavimentado, que de noche lo atemorizaba por la escasa luz de los faroles y que las mamás de otros niños decían que delincuentes y enamorados pululaban en la oscuridad. El adolescente solitario rodeado de libros, precozmente escribiría una novela y poemas. Lo demás no es difícil imaginar, el Boom Latinoamericano, la edición famosa de Rayuela, un controvertido Cortázar que apoya la causa social, que trata de hermanarse con Cuba, Chile, la visita tan apremiante a Nicaragua. Sin olvidar al Julio enfermo y perseguido por la muerte, los últimos días en la cama de un hospital parisiense.

Esperemos que el tiempo de mi sueño, sepa cumplir muy bien y no tarde tanto, para poder ver en la pantalla de cine el rostro de un hombre que es todos los rostros.



viernes, 14 de septiembre de 2012

Pintamos nuestra casa.

Roa en acción, foto por Julio Bravo.





En los muros de un pueblo. 

 Julio Bravo



Todos somos dueños de nuestro tiempo, de nuestra ciudad. Frente a los decorados muros, mi mirada se congela; los rastros de la humanidad son huellas cromáticas, trazos y líneas. El juego de los rostros, de los símbolos; de aquel legado plasmado por las manos del artista. 

Antes de la caída del muro de Berlín, poetas y pintores decidieron re interpretarlo, lo cargaron de un lenguaje pictórico, le devolvieron la voz que un día sólo tuvo por medio de la dictadura de un tirano. Finalmente su voz decidió el derrumbe. Y no sólo los artistas tomaron al muro, también la gente común se unió; cada uno de ellos sumaron su esfuerzo, su creatividad; la libertad sorbió sus primeras bocanadas de alivio. El arte es un ente revolucionario por la única razón de evolución. La historia del mundo también es una historia de imágenes, siempre lo ha sido. Siempre la necesidad por enmarcar en la memoria del hombre el pasado, ha permitido que nuestro lenguaje gráfico permanezca, se transforme. Para culminar con la marca de lo que hemos sido.


Roa retocando, foto por Julio Bravo.

No está de más hacer una revisión de la magnitud que tiene el arte visual, de igual forma podemos preguntarnos ¿cuál es el fin?, ¿cuál la necesidad? Basta con tan sólo asomarnos a nuestro interior, muchas veces nuestros recuerdos únicamente son: imágenes, instantes de un momento fraccionado. Hoy tenemos un gran reto, cada día y a cada hora lidiamos con rostros familiares o desconocidos; con carteles publicitarios, comerciales de televisión e imágenes por Internet, etcétera. Entonces, entendemos que nadie puede escapar de lo visual; los muralistas mexicanos sabían de la fuerza de la pintura. Llevaron el arte a las calles, los sacaron de los museos para que los privilegiados fueran la ciudad entera. Porque los ojos del mundo no pueden estar ciegos. Me bota así una reflexión que estimo viene al caso y nos ayudaría a reformar la idea del poder visual. ¡Quién no ha visto tantas veces el rostro de Jesús o el Che, o las letras de The Beatles impresas en una playera! Quizá a algunos pocos les ha cambiado su vida. Las imágenes pueden ser utilizadas con cualquier objetivo. La segunda guerra mundial gozó de una propaganda hitleriana perfecta, la esvástica es recordada con temor para algunos, en la religión para otros, la cara de Juan Pablo segundo les genera una paz interna. El beneficio de una imagen es imparcial, debemos orientar las imágenes para crear conciencia, re-evolución para una libertad mental.

Roa y su serpiente, foto por Julio Bravo.

Considero que el grafiti es o puede ser el muralismo del siglo XXI, es por eso que éste tiene que ser revolucionado, manejar una crítica social mucho más concreta, jamás debe vacilar y siempre debe de ir más allá, sólo así, dejará una huella de concientización en el ser humano. Tampoco quiero decir que esto que menciono no exista, claro que lo hay, pero para la mayoría de la gente pasa a último termino, y lo digo porque en ocasiones la masa que no se encuentra dentro del grafiti, suele estigmatizarlo como pintas y rayones en la pared; como letras sin sentido y monos horribles, y no es así. En las filas de este arte urbano, existen artistas comprometidos con la cultura y la sociedad.

Por eso, aquel llamado me instigó a visitar el pasado festival de grafiti realizado en México: All city canvas, donde nueve artistas urbanos transformaron la cara muda y lisa de algunos edificios representativos de la urbe, lo mutaron con la expresiva imagen de sus ideas. En esa ocasión mi querida acompañante me apuntó: “sube al edificio donde está él y toma muchas fotos”, eso me provoco al instante, aquel empujón que me permitió obtener otro enfoque, y, después analicé, “eso vale la pena”; acaso no es cierto que el atreverse es una actitud que pocos tienen, porque para bien o para mal, aquellos atrevidos a realizar una difícil ó fácil empresa, nos han regalado un patrimonio imprescindible. Quién podría negar el gran valor de una fotografía, de un vídeo; de una obra artística que trasciende y quizá al verla nos llene de valor para afrontar la vida, la realidad misma.

Necesitamos pintar las fachadas de nuestra ciudad con un buen propósito, ya sea artístico, ideológico, contestatario. Colorear las paredes para hacerle saber a los demás que cuentan con nosotros, que hay en la imaginación de algunos un sueño para todos, que el arte sí libera, sí nos da esperanza. Aquí las imágenes hablan por si solas.
                       

jueves, 6 de septiembre de 2012

La fantástica realidad.

Temperamento por Gustavo Vilchis, foto por Julio Bravo.


La quimera pintada.

por  Julio Bravo

Cruzamos la avenida para llegar al teatro hidalgo, mientras caminábamos por los puestos ambulantes que ahí se ponen, decidimos comprar un jugo fresco de naranja; el calor era ya insoportable para esa hora del día. Nos detuvimos un instante. A veces entre las chácharas y las baratijas, siempre se puede encontrar lo valioso. Y así fue,- aún no logró explicarme algunas cosas-, pero de repente sentí esa necesidad de parar, me cuenta mi novia que actuaba muy raro ese día. Según ella dice: que yo le venía rascando su mano todo el tiempo, que durante el trayecto, trataba de dirigirla sin decir palabras, que le decía cada cinco minutos ya estamos cerca amor. No recuerdo nada, salvo que en el estupor del vagón del metro me quede dormido, y desperté justamente cuando salíamos de la estación Bellas Artes. Entonces ella me dijo “qué pasa cariño, ¿te sientes bien? Sí, claro le respondí ¡aquí está con lo que soñaba!, recuerdas lo que te conté: cuando soñé con un ingente ojo que sangraba ingrávido; era un ojo que tenía cuerpo de ave, chillaba tan horrible pues estaba enredado en un alambre de púas; atrás de él se encontraba el perfil de una bella doncella que nos se inmutaba siquiera por el sufrimiento de ese pájaro-ojo, como si ella no supiera o no sintiera nada. Míralo amor, es ésta la imagen de mi sueño. La realidad de mi quimera profunda se concretaba en la portada de un libro Ésos fueron los días lo compré y en ese momento supe a donde dirigirme.

Escalera al cielo por Gustavo Vilchis, Foto por Julio Bravo.




Vamos amor, vamos al encuentro con el asombro. Nos metimos al centro cultural José Martí y ahí se encontraba la exposición, esperándonos. El artista plástico Gustavo Vilchis presentaba su obra y quedamos maravillados.





En una entrevista de televisión Octavio Paz afirma que el poema habla por si solo, y la obra pictórica de Gustavo trabaja de la misma forma, nos comunica su mundo a través de las imágenes, entendemos qué en los sueños, igual somos un espejo, quizá más impreciso pero igual revelador. La fantasía de sus mundos de pronto se transforma en una biografía del artista, ya que podemos ver a simple vista sus gustos, sus ilusiones, sus influencias. Lo onírico toma realidad y la realidad toma el sueño, esa mezcla permite que el diálogo de la obra con el espectador sea generosa y nutritiva.

Homenaje a mis dos grandes maestros por Gustavo Vilchis, foto por Julio Bravo.

Los personajes de Gustavo pareciera que sueñan dentro del sueño… para seguir soñando, en una realidad fantástica que se expresa muy bien, pasa de lo surrealista al romanticismo y porque no a la ciencia ficción. En algunos cuadros podemos distinguir a la perfección los iconos literarios y, los gustos tanto musicales como de cine de Gustavo, por ejemplo: como no identificar a ése tiburón que causaría terror en los cines de toda Norteamérica, o a ese autor que diría tajantemente que  “Dios ha muerto”. En otros cuadros la magnitud de la obra nos remite a las emociones y la fuerza del ser, quisiéramos tener el temple de hierro de esa niña que aguarda con calma el quebrar de la ola, o estar precisamente ahí cuando el gigante dragón brota majestuoso del agua.

Filosofía por Gustavo Vilchis, foto por Julio Bravo.



Las sensaciones y la experiencia son muchas, no es difícil identificarse con la pintura de Gustavo que él mismo ha denominado: Alchilazismo contemporáneo.

El encuentro con el arte es parte de soñar, creer y convenir qué la vida no se entiende de otra forma, por eso cada día, ella y yo salimos a que el mundo nos sorprenda, nos incite a ser parte de lo que desea en realidad.  



Mundo interior por Gustavo Vilchis, foto por Julio Bravo.



















jueves, 30 de agosto de 2012

Escarbamos en la memoria.

Los sueños de la muerte. Foto por Julio Bravo.




La ruta de lo visible.
Por Julio Bravo.

“En su perdurar nocturno el espacio de la oficina se abre prácticamente hacia el infinito, donde el tiempo se ha detenido en una extensa noche sin tiempo”. Cuando me he puesto a reflexionar sobre la literatura, siempre termino en eso que dice el cuento de El hombre de la penumbra, -citado más arriba-. La soledad y el tiempo, pareciera que conspiran en un oculto misterio; haciendo que las cosas y los hechos tomen una calidad de secreto que va coqueteando con nosotros. Considero que los espacios vacíos, incluso los repletos de algo son una fuente que reluce a los ojos del deseo, es decir que, un lugar lleno de objetos o desértico provoca descubrir: qué o quién vivió; cómo y por qué pasó por ahí. Muchas veces las historias se encuentran a la vista, quizá en una reunión de fin de año entre banqueros o en un desván amueblado donde curiosamente la marca de un plumón de agua en la pared ha abierto una grieta enorme. Así pues, deduzco que el arte está en los ojos de los que en verdad quieren ver, escuchar y oler en su debido caso.                                                  

Los cuentos de Samperio se aman o se odian, cualquiera de las dos situaciones tiene su encanto e intensidad. Ahora bien, se aman por que es muy fácil encariñarse de los cuentos; en ciertos momentos los personajes saltan y nos hablan con su verdadera voz. La historia en ocasiones se nos vuelve tan propia, tan nuestra que parece que nos arroya la gloria o el sufrimiento a nosotros los lectores. Y nos resistimos a creer que aquello de lo que somos parte, únicamente vive en las páginas de un libro, como no recordar con ternura a don Chucho abandonado por la Gertrudis o con pena ajena comprender a ese Pelón. Pienso que todo esto es así por la gran humanidad impregnada en ello por Samperio. Otros cuentos los odiamos por su mordacidad, por su intelectual esencia, por su desorbitada sinrazón; una locura que nos arremete contra la pared. Acostumbrados a las películas y algunos libros predecibles, Samperio nos saca de rumbo cuando quiere. La sagacidad de estos cuentos nos sumerge en el imaginario universo del autor donde todo es posible y nada es lo que es.                                                                                                                                     

Me parece que la lectura atinada de Sueños de escarabajo antología de cuentos, publicada recientemente por el FCE nos remite a muchas lecturas; a encontrarnos sorpresivas narraciones donde los personajes se expresan abiertamente. Anhelos y obsesiones se funden para gritar el reclamo de la inconformidad o la alegría. También existe la música como proveedora de sueños, sensaciones, delirios; una seducción que nos arrebata a participar como testigos del cuento. Lo que tampoco puede dejarse a la deriva es que este libro sólo sea de cuentos, no. En él se encuentran reflexiones sobre el mundo y el hombre, en la mayoría de los textos vemos reflejada nuestra sociedad, nuestro comportamiento en diferentes estados emocionales en situaciones incomodas. “Miras en tu cabeza una cola a la entrada del museo, cada persona carga una bolsa de recuerdos, de vida detenida, de pensamientos y sueños, de hechos que se imaginan en vigilia”, por eso antes decía que las historias están en todos lados, cada ser humano tiene un cuento –que deba ser contado o no, es diferente-, pero la realidad es que leer nos humaniza y nos hace libres. “Esta tarde quiero meterle el abrelatas a mis palabras, abrir de cuajo esta vida que cargo hace tantos años, y todo para descubrir detrás de mis frases esa otra manera de seguir viviendo, de sobrevivir, de morir”. Esta cita da paso al cuento de Otra casa, acaso no hemos pasado por esto; cuando sentimos la derrota del ayer entendemos lo que fuimos y sabemos que en el interior se encuentra ese otro ser. Lo que me viene a la mente ahora mismo es ese poema de Neruda donde al igual que Samperio, los versos interiorizan al hombre a no renunciar. Escribí, escribí sólo para no morirme. Entonces la labor del cuentista no sólo se basa en contar una historia, sino también para alimentarse; creer que las palabras siempre nos rescatan de la perra vida. Pero no todo es desgracia y desamparo, igual lo cómico, la ironía de lo vivido toma su disfraz de chiste, sarcasmo que nos convierte en bufones. Las múltiples aristas que Samperio genera en sus páginas son confortables, hasta podría sumarse una lectura de teorización del cuento, confió que algunos secretos de la escritura deliberadamente los comparte Samperio.                             

Como ya dije, es muy fácil perderse en el mundo de Samperio. Por experiencia asumo que no del todo. En la vida diaria uno se encuentra varado y sin entender nada todo el tiempo, en cualquier lugar; ¡a poco no!, respóndanse ustedes, no sería increíble permanecer atrapado en el relato de la literatura. Vivir rodeado de esa dimensión donde dragones violetas vuelan sobre nuestras cabezas, como lo hiciera una mosca mientras comemos.

Nota: Las citas marcadas en negritas, fueron tomadas del libro Sueños de escarabajo antología de cuentos y el verso de Pablo Neruda de su poema Oda a la envidia.   



La muerte también sueña. Foto por Julio Bravo.







lunes, 13 de agosto de 2012

Jueves alterado

La autora, foto por Julio Bravo.

Alter Ego.

por Julio Bravo

No encuentro el inicio para este texto, ni mucho menos atisbo las palabras para comenzar. El silencio y la oscuridad lo cubren todo y, me propongo que sean únicamente las manos; las que asalten -tantas veces como les sea posible- al teclado. Intentando hurtar letras que no contengan sentido.

Cuando me pareció haber visto, por primera vez la invitación del libro, no le tome clara importancia; y digo clara, porque la realidad es que no la mire con soberbia, mas bien, no supe indagar en ella. Después seguí navegando por la red, anticipando la vaguedad asfixiante que en ocasiones me provoca. Casi para abandonar el mundo virtual, apareció de nuevo…, di un clic derecho. La dicha invitación me tomó por los ojos, y, estrellamos nuestras caras; fijamente sumergidos, yo y ella, éramos ya una laguna esmeralda encuadrada en un pulcro blanco. Mi atención rodó como un bodrio tropezando sobre cañadas y antes de acabar estampado en una cascada por vestido, ¡puede ver realmente! Así mismo leí: “Hay en este conjunto una extraña poesía, un tono de cuento de hadas que se torció.” El jueves 2 de agosto se presenta el primer libro en forma de Iliana Vargas Joni Munn y otras alteraciones del psicosoma en el Museo del Estanquillo.



Cuentista, foto por Julio Bravo.



Para ese jueves todo estaba pactado, y es ahí, donde realmente se vuelve todo impensable. Cuando el plan estalla y se multiplica, porque es muy fácil que algo, de último momento cambie. Mi cita estaba confirmada: nos veríamos en Bellas Artes a las seis de la tarde, de un momento a otro el teléfono sonó con el timbre de mensaje; la alteración comenzó sin muros reforzados de contención. Pero no, yo no estaba dispuesto a cambiar mi rumbo, me dirigí a la presentación.

Tomando marcha el cielo gozaba de azul y sol; sol azulado y campanas de viento. En el camino hacía el museo, me tropecé con ecos lánguidos; mimos maquillados de inconformes, así que no preví distracción. En la calle Madero la recta me daría opciones de vista, antes de llegar a la esquina del museo otra manifestación; furiosas caras adolescentes; protesta con malestares de indigestión. 





Poeta, foto Julio Bravo.
Aquella voluntad involuntaria… estiro mis brazos, me introdujo a la puerta del museo y subí el elevador. Ahí estaba todo listo: la mesa preparada con los nombres, agua para la ocasión. Una vista excepcional de los viejos edificios del Centro Histórico y mucho más. Las alteraciones ejecutando su albedrío; me postraron en el primer asiento vacío, solo y callado, si que la extrañaba. Su risa juguetona, sus labios brillando con cualquier luz reflejada, iluminando los ojos de la pantera.   


Narrador, foto Julio Bravo.
Gente fotografiándose, murmullos y abrazos. La autora del libro con la dedicación danzando en sus manos y la hoja en blanco quieta. Aldo Alba: “Cada uno de sus cuentos es una pesadilla; una imagen cinematográfica.” Sin darme plena cuenta aquello comenzó, el viento continuaba su balada suave. Edgar Omar Avilés: “Iliana es una tejedora de sueños de pesadillas. Es un río sin cauce; una escritora maliciosa pero no maligna. Escribir desde la mutación y lo onírico. La belleza y la maravilla. Iliana una rareza dentro de la rara literatura fantástica mexicana.”Entonces la simbiosis aclaro mi soñar profundo, de repente yo era pluma y cuaderno; cámara y ojo; hombre y asiento y todo al mismo tiempo. Rodolfo JM: “Prejuicios y reproches, fantasía y realidad. El uso de la poética da a la narración de Iliana esa rara belleza.”Fui tragado por la enormidad de un día soleado y azul… papel picado azul entrelazado, sólo el sol alocado y sí, campanitas sonoras acompasadas de viento. Iliana Vargas: “Las influencias vienen del cine, de la música; obviamente de la literatura, la pintura, etc.” La literatura de la imaginación, parece que le han permitido a la autora transitar los rumbos de la fantasía y el misterio.


Compré la obra fascinado por todo el ambiente a su alrededor, me despedí de Iliana y salí. Para cuando hube de llegar a la estación del metro más próxima, antorchas improvisadas humeaban, creo que los mismos jóvenes de antes, llevaban ataúdes y pancartas. Sus caras rojizas por el calor desprendían sudor. 


sábado, 4 de agosto de 2012

Componemos en el aire.

Ellos son Ensamble Allaire, foto por Julio Bravo.


Composición para el aire.

por Julio Bravo.

En esta ocasión las palabras van a flotar; establecerse y ser deleite del aire. Singular motivo el que nos atañe ésta vez, y es que el viento nos exhorta, así como un soplo que lleva suspendida a la ensoñación. Para convertirse en eso, en un silbido liviano del sueño.           

Un día el poeta previó, supongo: “si el susurro no encuentra sensata  entonación, entonces  de mí no concibo honor alguno”. Imaginemos, si en realidad el poeta dedujo esto como hipótesis de una primitiva fonética. Puede inferirse que, la sensación de emitir un sonido bien afinado, le daría sin lugar a dudas, una fuerza retorica a su poesía. Es decir, que el canto sería la premisa para que los versos, tengan esa potencia contundente que permite al escucha (aparte de hacer llegar el mensaje con mayor fidelidad) asimilar la melodía de las palabras, infundiendo emociones y sentidos en aquel oyente. Quizá sin grandes pretensiones de análisis meramente “ficticios”, las antiguas obras de la literatura se escribieron por cantos y en versos. Una de las más famosas es la “Iliada”  del poeta griego Homero. Otra cosa que no puede negarse es que en la historia de la Grecia antigua, las obras dedicadas a la literatura y el arte, en su mayoría eran recitadas, grabadas de memoria. Los oradores por este medio transmitían de generación en generación el legado del pensamiento humano. El tema es largo y da para hacer un ensayo, únicamente pretendía hacer alusión a los primeros pasos del hombre en los caminos de embellecer su voz.


Las chicas, foto por Julio Bravo.


Los chicos, foto por Julio Bravo.






Ahora bien, la evocación del canto nos remite al fraseo sonoro de las palabras; aquellos sonidos conjugados que emiten la singularidad de una agradable canción. Ensamble Allaire demuestra la fortaleza del canto, el trabajo preciso de la voz en plena naturalidad. En el pasado concierto, ofrecido en El Centro Cultural Bella Época, los siete integrantes que forman el famoso ensamble vocal; nos dan muestra de aquello que mencionamos arriba. La técnica creada a base de minuciosos estudios por la directora Erika Bañuelos, consiste en obtener la comprensión total del funcionamiento vocal, así como su emisión para lograr en el cantante una voz grande y natural. Con esta técnica Ensamble Allaire fusiona los sonidos con el juego de sus voces, las tonalidades toman forma a veces imitan las percusiones africanas o algún otro instrumento, en otras construyen los acordes y el ritmo. Matices y efectos constituyen el motor para lograr con el único instrumento de su voz, que uno pueda imaginar que se encuentra en un mundo de armonías. La variedad de cualidades y estilos es notoria, así como pasan de un góspel pasan a la música africana; de la música mexicana a una extraña polifonía. Ritmos de jazz, palmas, chasquidos de dedos, coros sincronizados, otorgan, al espectador un espectáculo ricamente auditivo.


Como ya mencione, la soprano Erika Bañuelos es directora también de Estudio Allaire, en base de dar con la investigación y perfeccionamiento de su “Técnica Allaire”, decide promoverla. Para julio de 2007 Estudio Allaire abre sus puertas de esta técnica al público. La idea primordial de Erika Bañuelos es, desarrollar o rehabilitar en su caso, la voz de aquellos interesados en el canto. El carácter multidisciplinario de Estudio Allaire se desglosa en talleres de canto, clases de música y arte. Preocupados siempre en enfocar el talento en la propia creación y crecimiento del futuro cantante.

Este proyecto de Estudio Allaire es una labor que pone los ojos en el fortalecimiento de la cultura y el arte. Una apuesta hacia la acción plenamente artística para generar una acción positiva en la sociedad, y, a su vez una acción sincera en cada persona. Erika Bañuelos preocupada por el entorno nacional, no sólo ofrece su técnica de canto, sino, también conferencias, cursos, clases de guitarra, etcétera. Con la finalidad de establecer un cambio de conciencia en el individuo. Artistas como Natalia Lafourcade, Julieta Venegas, Manuel Gallo, entre otros han estudiado en Estudio Allaire mejorando y descubriendo su voz.

En definitiva Ensamble Allaire es más que sólo una agrupación vocal, es gente preocupada por el arte y la cultura, quizá promotores aventurados a obtener algo distinto y bueno en cada persona.