domingo, 26 de junio de 2016

Astros Hip-Hop.

Ya la conocen, es la Mamba Negra, foto por Julio Bravo.

Festival de una cultura nombrada calle.

por Julio Bravo.


Deseamos técnica, perfección y pensamiento; habilidad versátil de construcción y no de huecos. Es el gallo que no es gallo ni palíndromo sólo parte de un bestiario del Rap ridículo. Por qué iniciar tan agresivo; hardcore corte imaginativo de la voz y del lenguaje imperativo, inventiva de peaje: laberintos de un Hip-Hop con infinidad de follaje. Diversidad de instantes; estantes de libros por todas partes; en la mente de cada emece debería haber obras maestras bastantes. 
     Aquella tarde partida en pedazos, días de un mismo día con un soundtrack de triunfos y fracasos: ojos se clavan en mis otros ojos; unos más rojizos y calientes focos… Mientras salía e ingresaba por la carpa del circo: cuando noche era afuera y día sonoro en el interior. 

Mr. Simpson Ahuevo. Foto por Julio Bravo.

No se pide cátedra de Rap, empero, si mayor seguridad, empeño; perfectas posiciones para el ajedrez del verbo de ases y de frases anotaciones sensatas en el cuaderno. Dices que eres calle y que eres acción, yo te digo que vales madre en cualquier callejón. Disculpa la palabra pero es vocación de alzar la voz cuando no queda más que indignación, que no se preocupen por cuidar sonar mejor; por eso obtienen sonatas malparidas en su entonación; boca floja es su malversación cuando versos tan definitivos manchan la improvisación. No hay detalles de ecualizacion en cada participación y eso es limitarse, ante la falta de real profesión. 
     Vuelvo agudo y no hay reparo, les contaba acerca de lo que sucedió en carpa Astros, ¡pero qué va en algunos de ellos hay títulos adjudicados de patanes que la están cagando!; raperos por impulsos endiosados; cuando en escenario no saben usar abecedario y vocablos. A este pirata se le soltó el habla, pues con semejantes recepciones uno pierde calma, soy el diablo que utiliza la catana; critica constructiva para una nación que se merece rima sana.

Mc. Luka de La vieja guardia. Foto por Julio Bravo.

Para dejar de ser amargo y funesto, hablemos sincero, hay poder y revolución; un momento para el cambio eterno, ¿queremos mejorar y exportar talento? Acá estuvo la gente indicada: verdaderas promesas que el barrio mexicano respaldan, no todo aparenta tragedia y malestar. Existen voces que pueden subsanar, aquel paradigma de estrellas del Rap. No se puede referir con determinante custodia la verdad; aquí se camina ceñido al guardián de la reja de la libertad: hay que hacer mil cosas arriba y debajo de la escena Hip-Hop en México, mas me queda la sensación de futuro prospero; cuando gente nueva y sobresaliente sean condecorados con el intrínseco de sacar el Rap del pantano.
     Pido a la madre cultura un aplauso; agradecimiento para todos aquellos que trabajaron para el festival y lo llevaron a su fecha, para toda la gente asistente en ese 18 que muchos disfrutamos y que vendría bien realizarlo con paso constante. 

El Gera MXM. Foto por Julio Bravo.

lunes, 13 de junio de 2016

Sonido Hip-Hop en la carpa Astros.

Gera MXM de la nueva escuela, foto por Julio Bravo.


Días de más RAP.

por Julio Bravo.

Hip-Hop sonando en la carpa; Hip-Hop establecido a la carta. Ven y lanza tus monedas que la puesta está en la escena, tiren las manos al cielo por el Rap que es un verso y levanten la cabeza que de festival es el momento. 
Dj Zupreeme de la Banda Bastón, foto Julio Bravo.


En un futuro con neblina la duda recae y nada hueca, zumba en la caída de su pozo. Existe alguna explicación entre antes y después y el ahora mejor. Si la vieja escuela y la nueva agigantan un hecho. Aparenta la escena del rap que ya pronto va a crecer; que la fuerza estima unión. Y verdad es también que aquel burdel de frases proceden con tilde de ya oídas y de procaz falacia. Críticos es el nivel que se debe alcanzar, el público exija: "Sustancia, Gloria y Respeto."


El festival de Hip-Hop expone un cartel nacional con sumas cualidades; de voces variadas y actividades que sisean la columna de una cultura de calle. Valiosa será la experiencia de todo aquel y aquella que el 18 de junio acuda a la carpa Astros en las orillas de Tlalpan.


Forte Realta un vato loco de Azcapotzalco, foto por Julio  Bravo.


Veterano Luka, foto por Julio Bravo.

Los raperos con alarde: el micro muerden mientras se explican; dicen que Astros terminara reventando de rimas, de beat's que sacudirán orejas y refinados gustos. La conferencia de prensa se paseó en un enredo de creaciones. Los Mc's se propinaban la palabra unos a otros y cada uno obedecía su mandato que lo doblega por amor al Rap. Téngase certeza caros lectores que de la mesa negra y larga del festival la pasión es un requisito apremiante. Los timbres vocales de los artistas prometen; una feroz y artera Mamba negra; nivel y estilo único de Luka. La vieja guardia y la nueva serán guardianes del ritmo callejero que son más que promesa.



Charles Ans va pegando, foto por Julio Bravo.

miércoles, 4 de mayo de 2016



Poeta Juan Galván Paulín. Foto por Julio Bravo.



Pintando con poesía.

por Julio Bravo.


Debo apañarme al cuadro del retrato; trotar o hacer caminata bajo sus cielos y sus dones. Es aquel un rostro que no consigo; un punto de convergencia que se me disuelve. Y como sé de él; otros tantos lo saben, lo sabrán. Lo que no ignoro es que la belleza equivale a la justicia y nos hace cómplices de hacer poema con el sujeto:

Juan Galván Paulín poeta de rigor y de poesía inaugura de versos una música pronunciada. Ejerce toda simpatía por los libros; la condición esencial de provocar mutua ensoñación en la inclinación de los objetos sobre un nosotros y un pedazo de piel. Y la luz violeta y la flor, y los libros las ventanas y las puertas de ese violín y el canto de la soprano. Poética de intenciones para un hotel con su cuerpo por siempre jamás deseado; una recuperación de paraísos perdidos. Poeta Paulín, poeta Galván, Juan poeta que germina temblor entre los labios en una aventura de cuarenta años de escribir.

La obra de Paulín es una hermosa gesta de amor de una música lenta con su flujo que se alarga de un padecer gozoso por la vida. El canto de Galván es una resonancia de una trompeta en soledad.

Poesía en las manos, foto por Julio Bravo.

viernes, 18 de marzo de 2016

En el centro del relato.

Icaria es también la EME. Foto por Julio Bravo.



Goldman en la EME.

por Julio Bravo.


Conocer a Icaria es tu deber; hermoso lugar del tiempo, de voces que hablan en los rincones del mundo que se establece en la Escuela Mexicana de Escritores. Templo del escrito e igualdad de género es la EME e Icaria ensenada de libros de ventanas y espejos. Cielo urgido por comunicar las palabras, el pensamiento y estructuras de un texto tan real y evocativo.
     Estando en Icaria los narradores se sueltan y provocan alegorías para el visitante que sentado escucha y disfruta el universo de la literatura. En la sala de la EME conversando con Francisco Goldman, es entender el arte de la escritura como la vida propia; escribir a pesar de todo: erguir el camino creativo y hacer con nuestra vida la gran obra maestra.

Francisco Goldman en la EME. Foto por Julio Bravo.

Únicamente deseaba escribir ficción, así, Francisco Goldman se nos abre por completo y nos cuenta su trayecto en las letras. El periodismo, la censura, los cuentos, la vida y la muerte en su camino. Existe en la memoria de Goldman una escena mordaz que edificó su primer novela; cuerpos muertos. La muerte y el vicio de ser periodista unificaron para siempre su vocación de escritor. La vida en Centroamérica fue un aprendizaje donde halló la serenidad del periodismo para escribir sus novelas. Guatemala lo marco de por vida. 

Programas de escritura le ofrecieron becas; talleres gringos que eran toda una cosa rara formaron en Goldman el escritor que hoy en día sigue. Guatemala fue un gran aprendizaje para escribir, enamorado de Guatemala no importaba lo político; escribía a pesar de la guerra. Goldman nos dice que un escritor debe ser igual que un camionero, manejar y manejar.

Leonardo Tarifeño conversando con Francisco Goldman. Foto por Julio Bravo.
A Francisco Goldman le gusta demasiado escribir sobre su pueblo y la naturaleza. Por la belleza de contar historias. Para impresionar al lector al narrar sobre un cuerpo, una habitación; la escritura es un amalgamado de sentimientos y descripciones. Goldman nos revela que todo escritor debe fomentarse hábitos… el hábito de la lectura, el hábito de mirar, el hábito de escribir a diario; enseñarse a redactar una narrativa solida y con autoridad.

Poniendo firma, foto por Julio Bravo.

martes, 3 de noviembre de 2015

Ojos de PanterA: Ni olvido ni silencio.

Ojos de PanterA: Ni olvido ni silencio.: Margarita Carmen Cansino interpretada por Marisol Gasé, foto por Julio Bravo. Entre muertos te recordarán. por Julio Bravo. ...

lunes, 2 de noviembre de 2015

Ni olvido ni silencio.

Margarita Carmen Cansino interpretada por Marisol Gasé, foto por Julio Bravo.

Entre muertos te recordarán.
por Julio Bravo.

El estilete de la culpa se clava hondo bajo la piel.
Sandra Lorenzano.


Flores y cantos llevaremos a los fallecidos; esperanza y justicia para los que día a día desaparecen. Oraciones con frondosas gladiolas, velas embellecidas por nardos, alimento espiritual es nuestra ofrenda. Pondremos la fotografía más hermosa del rostro amado, aquel único retrato de nuestro querido difunto. Devueltos en la memoria, podremos verlos, sentirlos; nuestros seres añorados, nuestros compañeros, nuestros amores. Todo aquello que personificaban y que por aferrado eufemismo físico incluso les alucinábamos como inmortales. Aprovechado o no el tiempo junto a ellos, podríamos ahora, re valorizarlos, jamás santificarlos, pero sí; soñarlos y hablar de sus buenas venturas, de sus tantos fracasos, veríamos al final sonreír a aquel que también con su vida formó parte de la vida.

Sandra Lorenzano, foto por Julio Bravo.
En esta nueva obra de Sandra Lorenzano, la escritora se establece desde la ética. Difunde su máxima expresión desde la sensibilidad, la palabra simple y doliente. Sandra comparte su enojo, su desazón, su tristeza y ese gran dolor que ya todos llevamos dentro. El nuevo libro de Lorenzano se vuelve inquietante, se transforma en un texto sobre la violencia despiadada contra las mujeres, se vuelve un pretexto y un símbolo para combatir el impune maltrato sobre el sexo femenino. Es a su vez, una afortunada excusa para revalidar la identidad del ser y la importancia de la memoria.

Fernando Rivera Calderón. Foto por Julio Bravo.
Sandra Lorenzano construye un libro de preguntas que desencajan, que atañen al cuello de todos y nos deja fríos. La estirpe del silencio es un libro de valores y de fuerza, inquieto juego de voces recalcitrante. Es así mismo, el triunfo de recordar la vida en su belleza, esa luz del día que se nos entrega para vivir, para experimentar y remontarnos de nostalgia apacible. También es un libro nocturno, lleno de noches de memoria lastimera, tortuosa, con esas ganas de olvidarlo todo. Acabado retrato de la crueldad, del excesivo deseo del hombre por la mujer, enfermizo testimonio de la hipocresía humana. Aquella estirpe que se nos cuenta de forma sublime, aparece como el grito silenciado de los abusos, el grito inaudible de los inocentes, aquella monstruosidad que se aprovecha de la desgracia.

Sandra y Fernando en una linda canción, foto por Julio Bravo.
Abandono, pérdida, alegría y sufrimiento son las conjugaciones que se permite la escritora en su camino de escritura. El amor y la brutalidad realizan un conjunto de fe y añoranza. El escenario se presenta múltiple, paralelo, fragmentos de historias que se tejen como el huipil de las bordadoras. Los silencios son escuchados y se llenan de amor. Esa gran estirpe de mujeres maltratadas que desde el silencio toman empoderamiento, el llanto de una es el llanto de todas, su energía de ser libres y respetadas es global. La obra alcanza un contraste de silencios que se hermanan, lo personajes con su entorno se trastocan en un sola y gran familia. Lo más importante no son los lazos de la sangre, si no los lazos del amor.

La estirpe del arte, foto por Julio Bravo.

lunes, 24 de agosto de 2015

Siempre son una buena historia.

NTVG Ciudad de México. Foto por Julio Bravo.

De sábado en la plancha.
por Julio Bravo.


La juventud los tomó por su dueño, iniciaron con un nombre que no acoplaba. Las letras de Montevideo eran más plata cuando salieron de allí, nacidos en el Uruguay. Si trato de hacerme orilla, lo sé y lo siento, ya me daba nostalgia y alegría, nombrar aquella tierra, escucharle en un secreto, el dedo suyo señalándote, el dedo claroscuro de Onetti, bebí de su habla de su buena literatura.

Así que, debo orientarme sobre la pista y no perder volante, sin embargo e hecho recuerdo por naturaleza, estos sucesos de palabras que se me juntan, unas a otras, otras en unas, igual que la historia que les propongo.


Apasionados y locos, foto por Julio Bravo.


Si van a gustarte, tanto de mucho, si habrán de encajar en ti, lo que son y somos, lo que hacen y manipulan directo en los teclados, en su lira, y la voz del cantante raspa versos de amor y despojo, una a la vez, una te provocará la sonrisa, otra te obligará al llanto y en colaboraciones habrás de retumbar con canto unísono. 

Iniciaron su carrera por los noventa, está claro porque en su música le llevan. Por mi parte les he sentido, me han gobernado. Son inquietos artistas que gozan en su interior. Aquella temporada su visa al mundo del rock se andaba gestando, rondaban los 94 en pantalones negros rotos, camisa a cuadros roja y una melena abundante. Hoy no son aquellos del tipo que describí, debido a su originalidad, ellos son únicos, irredentos.

Los chicos del viento. Foto por Julio Bravo.


Su versatilidad es avalancha, suenan duro y correcto, emocionan, hacen brincar, ahora con sus audiovisuales profundizan la temática de sus canciones. Personajes que reconocen la victoria de la derrota, nunca olvidan, son dados a un gran corazón, se deben a esa maravillosa fuerza de su sol celeste. 

Son una banda consolidada que ruge en cada presentación, el estado es grato, uno se lo pasa genial, se convive y se brinda una oración a lo inconcluso y bellamente interminable. Salvo los codazos, empujones y pisotones, el zócalo mantuvo la concordia, se despidieron de nosotros con bravura, la tarola sonaba bomba, el bajo era un gong eléctrico. Los timbales precisos y bien ecualizados, los cachetes rechonchos soplando a instrumentos de viento. No te va gustar son un formidable grupo uruguayo que no debes perder.

No te va gustar desde el Uruguay, foto por Julio Bravo.